La 'llampuga', pescado muy popular en Mallorca.

Especie de color azul metálico que arriba con las tormentas eléctricas de agosto y marca el principio del fin del verano, nuestra querida llampuga está entre los protagonistas del nuevo menú del Jardín. Tiene fama de traviesa y saltarina: los griegos se referían a ella como el pez-acróbata. Seguro que es buena amiga de Neptuno, dios cascarrabias del mar y de las tormentas, ya que como dicen los pescadores, “quan llampetja, llampugues”. En nuestro litoral se ven ejemplares pequeños, pero en los mares tropicales la llampuga (lampuga o dorado) puede rebasar los dos metros de largo y los 40 kilos de peso.  La devoción que sentimos en Mallorca por este pescado sólo es igualada por los habitantes de otra pequeña isla mediterránea: Malta. También es apreciada, desde el punto de vista culinario, en Sicilia y Argelia. Macarena de Castro se ha atrevido a versionar uno de los platos otoñales más populares de la cocina mallorquina: la cazuela de llampuga amb pebres torrats (con pimientos rojos asados).